1.Factorantes: los tensioactivos, o agentes activos superficiales, se usan ampliamente como agentes espumosos. Bajan la tensión superficial de un líquido, lo que le permite atrapar el aire o el gas y formar burbujas. Los tensioactivos pueden clasificarse en diferentes tipos, como tensioactivos aniónicos, catiónicos, no iónicos y anfóticos, cada uno con sus propias propiedades y aplicaciones.

2. Agentes de flujo: el agente espumoso son sustancias que liberan gas cuando se calientan o se descomponen, lo que lleva a la formación de espuma. Algunos ejemplos de agentes de soplado incluyen compuestos químicos como azodicarbonamida (ADC), azobisisobutironitrilo (AIBN) e hidroclorofluorocarbonos (HCFC). Estos agentes de soplado a menudo se usan en la producción de plásticos espumados, como la espuma de poliestireno (EPS) o poliuretano (PU) expandido.
3. COMPUESTOS GENERADORES DE GAS: Ciertos productos químicos pueden generar gas cuando reaccionan con otras sustancias o sufren una reacción química. Por ejemplo, el peróxido de hidrógeno puede descomponerse en agua y gas oxígeno, creando espuma en el proceso. Del mismo modo, el bicarbonato de amonio puede descomponerse para producir gas de dióxido de carbono, lo que lleva a la formación de espuma.
4. Espuma mecánica o física: en algunos casos, los agentes de espuma pueden no involucrar compuestos químicos específicos, sino que confiar en procesos mecánicos o físicos. Por ejemplo, azotar el aire en un líquido o agitar mecánicamente una mezcla puede crear espuma.

Es importante tener en cuenta que la selección de un agente espumante OBSH, agente de soplado ADC depende de la aplicación prevista, las propiedades de espuma deseadas (como la densidad, la estabilidad y la relación de expansión), y cualquier regulación o restricción específica que puedan aplicarse al uso de ciertos productos químicos.
